¡Hola y gracias por visitar 'La verdad y la duda'! Este es tu espacio para explorar los conceptos más profundos y esenciales en la vida humana con respecto a la verdad. En este espacio, exploraremos sus múltiples facetas: filosóficas, éticas, sociales y cotidianas. ¡Espero que disfrutes de esta travesía de reflexión y aprendizaje!
La posverdad
¿ Qué es la posverdad ?
La posverdad se define como la distorsión intencional de la realidad para manipular creencias y emociones con el objetivo de influir en la opinión pública y las actitudes sociales. En inglés, la posverdad se refiere a situaciones donde los hechos objetivos tienen menos impacto en la formación de la opinión pública que las emociones o creencias personales. Tanto el Oxford English Dictionary como el Cambridge Dictionary destacan que las personas tienden a aceptar argumentos basados en emociones y creencias antes que en hechos reales.
La posverdad no es un simple error, sino una distorsión intencional de la realidad, alimentada por las noticias falsas (fake news) y la manipulación de la información. Aunque están relacionadas, no son lo mismo. La posverdad abarca problemas más generales, como epistemológicos, mientras que las noticias falsas son más específicas del ámbito de la comunicación. La posverdad se refiere a una forma de imponer una ideología, haciendo que las personas crean algo, independientemente de la evidencia. Ambos conceptos son complejos y aún no tienen una definición clara y consensuada entre los académicos (Rodrigo-Alsina & Cerqueira, 2019)
Las teorías de conspiración y la propaganda populista. Para responder, se analizan cuatro puntos: la visión de Arendt sobre la verdad y la mentira en política, el fenómeno de la posverdad, sus diferencias con la mentira política tradicional y cómo su concepto de pluralidad cualitativa puede servir para combatir la desinformación.
La posverdad se entiende como una mentira populista que surge de la alianza entre políticos y una parte de la población. A diferencia de la mentira estatal, que busca ocultar la verdad, la posverdad se basa en la manipulación emocional y el rechazo al cambio. Según Zygmunt Bauman, este fenómeno está vinculado a la retrotopía, es decir, la idealización de un pasado supuestamente puro e incorrupto, utilizado como justificación para reforzar tendencias retrógradas y nacionalistas. Esta visión ha influido en movimientos que promueven una identidad cultural inmutable, fortaleciendo discursos excluyentes y radicalizados.
El periodismo, en un sistema mediático plural, puede contrarrestar las fake news al denunciarlas y verificar la información. Sin embargo, en el contexto de la posverdad, muchas personas no buscan comprobar la veracidad de los hechos, sino que aceptan como ciertas aquellas noticias que encajan con sus creencias y emociones previas, fenómeno conocido como sesgo cognitivo y de confirmación. Esto refuerza la difusión de noticias falsas y la desinformación en redes sociales.
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